Secretos de una escritora

Lo que me enseñó Clara Obligado

Como ya sabes, empecé a escribir en el verano del año 2000. Mis narraciones de ese entonces se basaban en sucesos que me ocurrían, los libros que me mandaban a leer en el colegio y las revistas que me regalaban.
Estrenando el año 2001, La revista Mujer Hoy, que en Tenerife se vendía los sábados junto con el periódico Diario de Avisos, publicó un artículo que llamó mi atención. Hablaba sobre un taller de escritura creativa, algo totalmente nuevo para mí. Lo leí con avidez porque me mostraba otro punto de vista sobre mi reciente pasión. Conceptos básicos de Literatura, elementos de Narrativa, recomendaciones de libros y consejos sobre el oficio de escritor se daban cita en aquel espacio de papel. Desde aquel momento esperaba el sábado para disfrutar de una nueva entrega. A finales de 2006 se publicó la última lección, y yo ya no era la misma.
Clara Obligado (Argentina, 1950) era la autora de aquellos artículos. Además, ofrecía en la misma revista un reportaje trimestral sobre temas culturales como el papel de las mujeres en el Arte o biografías de escritores poco convencionales.Gracias a ella descubrí a escritores excelentes como Anton Chejov, Marguerite Duras, Oscar Wilde, Mario Benedetti o Julio Cortázar y despertó mi curiosidad por la Historia de la Literatura. Mis visitas  a la biblioteca se hicieron más frecuentes, amplié mis lecturas, me volví más cuidadosa a la hora de escribir, me aficioné a programas literarios y comencé a ir las librerías con más calma.
Continué mi formación con otras metodologías, pero no he olvidado las bases que esta apasionada de las letras me proporcionó: la importancia de los inicios y los finales, la búsqueda de nudos interesantes, la esencia de los personajes y sus diálogos, la simbología de las escenas, el registro en la Propiedad Intelectual y otras tantas cosas.
Ahora, la mujer que escribe estas palabras, a sus 33 años, con cuatro libros en su haber, un accésit en un concurso literario y muchos proyectos en mente da las gracias por aquella casualidad que cambió su vida y a Clara Obligado por su gran labor y su enorme aportación a la carrera de personas como yo. ¡Gracias!

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