escritores maduros
Secretos de una escritora

Lo que no se debería decir a los escritores maduros

Ya estás muy mayor para eso.

Frustrarse es normal. Mantenerse en esa emoción es nocivo. Tratar de contagiar ese sentimiento de invalidez es perverso. Es una muestra de involución y es terrible copiarla, se tenga la edad que se tenga. De hecho es más terrible en la madurez o en la vejez porque demuestra que no se ha aprendido nada de la vida y no existe sabiduría en la persona que lo dice.
Mientras respires puedes hacer cualquier actividad que tu mente te permita.
¿Quieres escribir? ¡Hazlo!
¿Quieres aprender Literatura y Escritura creativa? ¡Hazlo!
¿Quieres leer porque te apetece? ¡Hazlo!
¿Quieres publicar ese manuscrito? ¡Hazlo!
Es tu vida y debes aprovecharla mientras estés vivo.

¿Para qué te esfuerzas en eso?

¡Qué cansado es soportar a los repelentes!
Tú eres el dueño de tu vida y te debes a ti mismo vivirla como más pleno te haga sentir. Lo que otros opinen es su problema.

Siempre debes hablar de temas profundos.

Llegar a cierta edad no significa que no se pueda tener sentido del humor ni cierto punto de frivolidad. Los temas universales como el amor, la soledad o la muerte pueden ser tratados de diferentes formas sin que ninguna desmerezca a otra.
Además, a estas alturas de la vida ya se debería saber que no existen verdades absolutas.
Llama mucho la atención es que esta afirmación se ha dirigido más a los hombres que a las mujeres. Quizá sea por la falacia de autoridad que ha pervivido en torno al género masculino.

Está bien que escribas para entretenerte, pero a nadie le va a interesar si lo publicas.

¡Cuánta condescendencia! Es una pastilla de veneno envuelta en azúcar. Lo mejor es ignorarlo y dejar que esa persona se amargue sola.
Tú debes ser tu mejor amigo y tu mayor admirador. Esto no significa que te creas perfecto, sino que debes creer en ti y en lo que escribes. No permitas que alguien frustrado e incapaz de evolucionar te baje a su nivel.

Si fueras más joven sí podrías ser un escritor de éxito.

Es curiosa esa visión que tienen muchos de la juventud como algo inferior y todopoderoso al mismo tiempo.
El éxito no depende de la edad, sino de la calidad de lo escrito y del valor de la promoción que se le dé.
Por otra parte, si decides no publicar está bien. Lo que te hace escritor es escribir, aunque nadie lo sepa excepto tú.

Mejor dedícate a cuidar de tus nietos.

¿Por qué ese empecinamiento en ordenar la vida de los demás?
Tener una determinada edad no es sinónimo de ser como un mueble que se usa o se arrincona en función de las necesidades de otros. Además, escribir y estar con la familia no son actividades reñidas entre sí. De hecho es un excelente ejemplo para los pequeños y los jóvenes de la casa ver que los mayores tienen ambiciones propias y trabajan en ellas.

Estas son mis respuestas.

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