Opiniones impopulares
Secretos de una escritora

Opiniones impopulares (Tercera parte)

Como ya mencioné en la primera parte (click aquí) y en la segunda parte (click aquí), comparto estas opiniones impopulares con el fin de reflexionar sobre los temas tratados. Si no estás de acuerdo, es comprensible. Cada persona tiene su perspectiva y eso hace que el mundo sea interesante.

Que un escritor salga constantemente en los medios no significa que sea un ejemplo a seguir.
En los últimos años veo muchos reportajes sobre autores menores de 25 años que escriben según lo dicten las modas del momento y son presentados como la salvación de la Literatura. Esto es visto por algunos aspirantes a escritor, ya sea por edad o por estilo, como un signo de exclusión.
En estos casos siempre aconsejo no tomárselo como algo personal y no compararse con nadie. Además, los medios de comunicación se parecen a los libros de Historia en que solamente muestran una parte de la realidad. De todos modos, siempre existe un espacio para cada uno, y si no aparece se crea.

Un artista no tiene obligación de ser de izquierdas.
Arte e ideología son dos aspectos que no deberían mezclarse. Sería una estupidez afirmar que no hay grandes artistas en el bando derecho o que no existen literatos con una posición centrada. Para decepción de algunos, los puntos de vista políticos y/o religiosos no determinan el talento.

Un artista es mucho más que su ideología política y sus creencias religiosas.
Por desgracia mucha gente prioriza la afinidad con un artista en cuestiones de política y/o religión sobre su obra, perdiendo oportunidades de descubrir grandes joyas, gastando tiempo en material que no les produce ninguna emoción y evitando conocer puntos de vista diferentes.
Lo mejor sería poner por delante la obra e ignorar esas cuestiones, siempre y cuando no alienten a cometer barbaridades.

Los escritores somos como cualquier otra persona.
Es curioso que la mayoría de la gente dé por sentado que lo que ven en las películas y las series es la realidad.
Evidentemente, lo que hace que un escritor lo sea es escribir, y no estar en tropecientas fiestas o metido en casa durante semanas, por poner dos ejemplos de los numerosos tópicos que ruedan por ahí.
Aquí dejo tres posts relacionados con este tema, Lo que no se debería decir a los escritores, Lo que no se debería decir a un escritor y Lo que no se debería decirse a una escritora.

No todo está en los libros.
Sí, has leído bien. Con el paso del tiempo me he ido dando cuenta de que hay aspectos de la vida que, si bien se pueden conocer a través de la lectura, la experimentación complementa ese aprendizaje. Un ejemplo sería cuando alguien se gradúa en una determinada especialidad, empieza a trabajar en un puesto relacionado con ella y descubre que muchas de las situaciones que vive en ese entorno poco tiene que ver con lo que se explicaba en clase y en los manuales que estudió.
Por supuesto que una historia de ficción nos ayuda a vivir otras vidas diferentes a la nuestra, pero pretender que todo sea como en los libros o comportarnos como nuestros personajes favoritos es muy contraproducente (sobre todo si son de novela negra o de género romántico).

Nadie le debe nada a nadie.
Si esta máxima estuviera siempre presente no existirían los egos inflados, los “artistas sufridos”, los fans locos, los haters o los aprovechados.
Por supuesto que todos estamos conectados de alguna manera, pero el escritor no debe ser tratado como un felpudo por vender libros y el lector no debe pensar que la compra de un ejemplar le convierte en un dios. Todos somos libres y dignos de respeto.

Por el momento estas son mis opiniones impopulares respecto al mundo de la Cultura y la Literatura. Como ya he dicho, son puntos de vista personales y quizás esté equivocada.
¿Tú que piensas?

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